Bexsero, o la vacuna contra la meningitis B

Vacuna meningitis B. Bexsero

Mañana tenemos cita para poner a Pegotito la vacuna de la meningitis B, o lo que es lo mismo, Bexsero, su nombre comercial. Desde el pasado 1 de octubre, por fin, han autorizado su venta libre en las farmacias españolas, aunque debido a un retraso en su distribución, no ha estado disponible hasta unos días después, al menos en la farmacia madrileña donde la encargué hace un tiempo.

Se trata, sin duda, de un gran paso dado por el Gobierno español. Antes, si un padre, por recomendación de los pediatras, deseaba vacunar a su hijo contra esta grave enfermedad, solo tenía la opción de viajar a países vecinos como Francia o Portugal para adquirirla en sus farmacias, donde sí la dispensaban. En nuestro territorio la vacuna estaba restringida al ámbito hospitalario, en casos y situaciones de emergencia: cuando aparecía un brote o en pacientes inmunodeprimidos.

Sí, como decía, un gran paso, pero con muchas trabas. Una dosis de Bexsero cuesta la desorbitada cantidad de 106€. Teniendo en cuenta que el número de dosis varía en función de la edad del niño, nuestra decisión de salvarle la vida y evitarle secuelas importantes puede costar entre 212€ y 424€. Desde luego, indignante…

Porque la meningitis y la sepsis meningocócica son dos enfermedades poco frecuentes pero muy, muy graves. Un 10% de las personas que las contraen mueren en cuestión de horas y alrededor de un 30% o 40% sufre secuelas importantes, tales como sordera, o daños cerebrales.

¿Qué pasará con esos niños que no puedan recibir la vacuna porque sus padres tengan que decidir entre comer o inmunizarlos? ¿Las autoridades seguirán mirando hacia otro lado?

En unos meses todos asistiremos al encendido de las luces navideñas en las principales ciudades o veremos, ojipláticos, cómo se continúan destapando casos de corrupción en cualquier partido político. Pero, sin embargo, no habrá dinero para incluir la vacuna de la meningitis B dentro del calendario de vacunación de todas las Comunidades Autónomas, una vacuna que puede salvar vidas. Sin palabras…

P.D. Desde aquí todo mi reconocimiento a la Fundación Irene Megías, que lleva luchando contra esta terrible enfermedad desde hace años.