Tarde de sábado en el Hero Tour

Invitación VIP Hero Tour“, rezaba el mail que recibí el 15 de octubre. Ojiplática me quedé. ¿Cómo? ¿Una invitación VIP? ¿A mí? ¡Pero si a mí nunca me tocan estas cosas! Continué leyendo…

Me escribían desde Hero (sí, la marca de mermeladas, potitos, leche en polvo para niños, cereales…) para contarme que el sábado 17 de octubre iban a montar un sarao en Madrid, en la Plaza de Felipe II, más conocida como la plaza enfrente del Palacio de los Deportes (el Barclay- no- sé- cuántos lo llaman ahora) dirigido a las familias con niños, en el que habría degustación de tapas. pintacaras para los peques, clases de zumba, música… ¡Y me invitaban a mí! ¡A mi humilde blog! ¿Se puede pedir más en la vida? 😉

A ver, cómo hacemos, cuadremos planning, porque Pegotito tiene matronatación por la mañana… Bueno pues, ¡iremos por la tarde! ¡Asunto solucionado!

Y así hicimos. Comimos pronto, a la europea, Pegotito durmió su siesta y nos pusimos rumbo al Hero Tour dispuestos a pasarlo bien. Claro que, cuando veíamos a la gente entrar empapada en el metro, nuestras caras iban cambiando. Ay, madre, que nos vamos a calar, menudo rollo, pues vaya, bla, bla… Necesitábamos un cambio de chip ya, así que a la calle y a caminar bajo la lluvia con una sonrisa. 😉

Al llegar nos recibió un bebé rollizo y bien criado que nos dio la bienvenida. 😉

Hero Tour Madrid 2015

Al principio tuvimos que resguardarnos de la lluvia en la zona del comedor para bebés, donde Pegotito merendó uno de los postres ricos de Hero.

Cuando cesó de llover vio el parque infantil y ya no quiso salir de ahí. Menos mal que lo secaron, porque me veía entrando urgentemente en El Corte Inglés a por ropa para ella. Mientras tenga solución, ¿para qué preocuparse? 😉

Parque infantil Hero Tour Madrid 2015

Lo llama el “parque nuevo” y todos los días me dice que quiere volver.

Y nosotros, por turnos, aprovechamos para degustar unas tapas ricas, ricas, de jamón y mermelada Maridaje del Chef y de muesli con fresas. Pegotito también las probó y le encantaron.

Tapas jamón y mermelada. Hero Tour Madrid 2015

Aquí las tapas de jamón y mermelada Maridaje del Chef de Hero. Deliciosas, ¿verdad?

Tapas muesli y fresas. Hero Tour Madrid 2015

Y aquí las de Muesli con fresas.

No hubo música ya: los técnicos, ante el chaparrón caído y la amenaza inminente de lluvia, optaron por recoger los equipos. Nos perdimos también las clases de zumba y los juegos infantiles pero, sin duda, lo pasamos bien. Y eso es lo importante.

Además, luego rematamos la faena con unas bravas en un bar de los aledaños. ¡Ay, con la de privaciones que tiene una en su día a día, hay que aprovechar de vez en cuando! 😉

Fue mi primera vez. Y fue gracias a Hero. 😉

Nuestra primera vez en Faunia

Últimamente tengo como una especie de ansia de hacer planes en familia. Llega el fin de semana y empiezo a pensar en actividades que podamos hacer los 3 para que Pegotito se lo pase pipa y piense que tiene unos padres divertidos y maravillosos. A veces se me olvida que solo tiene 19 meses (¡19 meses ya!) y que seguro que ya lo piensa, a juzgar por las carcajadas diarias que le provocamos. Menos mal que mi parte contratante me para un poco los pies. Porque si no, no sé muy bien dónde hubiéramos acabado…

Así que aprovechando el calor infernal buen tiempo que está haciendo últimamente, típico del mes en el que estamos, julio, digo mayo, nos liamos la manta a la cabeza y el pasado finde nos fuimos a pasar el día a Faunia. ¡Bah, menuda aventura!, pensarán algunos con desdén. Sí, tal vez. Tampoco es que nos hayamos embarcado en una expedición por el Amazonas o recorrido el Sáhara en 4×4, pero ¿cómo definiríais ir a una especie de zoo chiquitito cargados como mulas, rodeados de niños, carritos y demás fauna (nunca mejor dicho), con un terremotito que se escapa a todos lados y un calor de narices? Esto es aventura. Y no el programa de Jesús Calleja. 😉

Si no habéis estado nunca en Faunia, os diré que es tipo el zoo de Madrid, pero más pequeño, en el que los animales están distribuidos por zonas temáticas y ecosistemas, algunos de ellos organizados dentro de una especie de pabellones. Por ejemplo, el ecosistema polar es un recinto cerrado y techado donde puedes ver a los pingüinos y a otros animales de altas latitudes sobreviviendo en su interior. Y digo sobreviviendo porque a veces me paro a pensar en las condiciones en las que están y me da un poco de pena. Que no digo yo que no los cuiden bien, ni mucho menos, pero me da cosilla. Será que estoy sensible.

Si os animáis a ir algún día, os recomiendo que os hagáis con algún descuento, porque la entrada no es barata precisamente: las de adulto (a partir de 8 años) salen a 25€ por persona. Los menores de 3 años no pagan. Podéis comprarlas en su web de forma anticipada o el llamado Flexi Ticket, que todavía no me he enterado de cómo funciona: el precio fluctúa más que las mareas. O también, recurrir a los descuentos de Family Check o Urban Check. Ala, ahí os dejo algunas opciones. 😉 Eso sí, mejor comprar las entradas online para no tener que esperar cola.

Los que sí tuvimos que esperarla fuimos nosotros. Cada vez que hay que hacer cola, ya sea en el supermercado, para entrar a algún evento, en la taquilla del cine (cuando íbamos al cine), experimentamos en nuestras propias carnes la Ley de Murphy. Y entonces, no sabemos por qué, la fila donde estamos situados comienza a ralentizarse. Lo mejor es que empiezas a decir en voz alta frases del tipo “Pero por favor, ¿por qué tardan tanto? ¿Se han ido a fabricar el papel para imprimir la entrada?”. Y al final empatizas con los que están situados delante de ti. Algún día haremos amigos en las filas. 😉

Una vez alcanzados los 45 minutos de cola… ¡Bieeeeen! ¡Estamos dentro! ¡Pistoletazo de salida!

Vimos animales de granja:

Cerdos Faunia. Diario de una mami

Mariposas grandísimas:

Mariposa Faunia. Diario de una mami

Cocodrilos:

Cocodrilo Faunia. Diario de una mami

Pero lo que más le gustó a Pegotito fueron los pingüinos:

Pingüino Faunia. Diario de una mami

Pingüino nadando Faunia. Diario de una mami

¡Nadaban súper rápido!

Se creía que eran peces por aquello de que se tiraban al agua y nadaban, así que ella hacía el pez con su boquita.

Atención, aviso para padres: a la salida del ecosistema polar te topas con un parque infantil la mar de grande.

Nos dimos cuenta cuando Pegotito comenzó a gritar: “Taaaaa-teeeee”. Traducción simultánea: par-que. ¡Noooo! No nos hemos gastado un pastizal para acabar en un parque, así que ¡continuemos!

En resumen, lo pasamos bien. Acabamos agotados, eso sí, pero con una experiencia más en la mochila de nuestra vida en familia. 😉

¡A por la siguiente!