Relativización del tiempo. O cómo tardar 1 hora en poner una lavadora

Cuando te conviertes en madre comienza a producirse un extraño y curioso fenómeno al que yo denomino “la relativización del tiempo a la inversa”.

Esto…, ¿¿quéeee?, ¿¿cómoooo?? Sí, sí, que si antes empleabas 30 minutos en ducharte, con toda tu parsimonia, lavarte el pelo, echarte crema hidratante, cortarte las uñas y mirarte un ratito en el espejo para observar lo mona que estás aunque pasen los años, ahora haces todo eso (o quitando alguna cosa, como lo de aplicarte la crema, que se me debe haber secado desde que la usé por última vez) a cámara ultrarápida, no pasando de tardar más de 10 minutos en total.

Y si en media hora batías el récord de tareas domésticas realizadas, incluyendo poner la lavadora, colocar los platos del lavavajillas e incluso doblar la ropa, ahora cada una de ellas, por separado, te ocupa la friolera de una hora. Así que, que alguien me explique cómo hay algunas familias que consiguen tenerlo todo como los chorros del oro, porque a nosotros nos nos quedan horas, ni ganas. 😉

¿Existe alguna razón para un fenómeno tan sobrenatural? Creo haber encontrado la respuesta: yo se lo achaco a un duendecillo que pulula a mi alrededor haciendo de las suyas y queriendo colaborar conmigo, pero a su manera.

Algo así le ocurre a la mamá de este vídeo. ¿Y a vosotras? Espero vuestros comentarios después de verlo. 🙂

¡Ah! ¡Y buena Semana Santa!