Colecho. Nadie dijo que fuera cómodo ;)

Admitámoslo: dormir con tu hijo mola, pero cómodo, lo que se dice cómodo, ¡naranjas de la China! Cuando no te pega un manotazo te pone el culo en la cara. O, hablando de culos, te clavas el pico de la mesilla en el mismo porque te ha empezado a arrinconar y amenaza con tirarte de la cama. ¡Ay, la de noches que habré dormido así! Si yo creo que aún me duran los moratones…

Que sí, que es genial estar los dos tan cerquita, olerle, achucharle, ponerte nariz con nariz y darle besitos estilo gnomo, pero donde se ponga una cama para ti sola…Bueno, o en compañía, no se me vaya a enfadar mi lector preferido. 😉

¡No, no, cama para mí sola! 😛

Hablando de colecho, mirad los apuros que pasa está mamá para tratar de dormir. Desde luego, su hija no se lo pone nada fácil.

¿Qué tal vuestras experiencias con el colecho?