El primer corte de pelo

Siempre me ha parecido un mito eso de “si te cortas el pelo, crece más fuerte“. Por eso, estos 19 meses desde que nació Pegotito he estado haciendo oídos sordos a comentarios del tipo: “¿Cuándo vas a cortarle el pelo?“, “¿No le vais a cortar el pelo? Nosotros se lo hemos cortado a Fulanita y mira qué fuerte le está creciendo“.

O el remate de los tomates:

La enfermera nos ha dicho que le cortemos el pelo ya, que lo que tiene es pelusilla y le tiene que salir ya el pelo definitivo“.

¿Cómoooooo? No doy crédito, como los bancos. 😉

Las razones por las que decidimos esperar a cortarle el pelo a Pegotito fueron básicamente 3:

  1. No tenía mucho pelo, ¿para qué cortarle algo casi inexistente?
  2. ¿Para qué quiero que le crezca más fuerte? A ver si se me va a convertir en Sansón, así, de un día para otro.
  3. ¿Quién es el valiente que le mete unas tijeras a una personita que no para de moverse? En la mayoría de peluquerías no les gusta nada que entres con un niño tan pequeño con intención de hacerle un cambio de look. Y yo, como madre, hubiera sufrido de lo lindo.

Pero la cosa se estaba poniendo ya un poco asalvajada y mi pobre hija parecía un pollito recién salido del huevo, con una especie de pelos desbocados por la parte de atrás de la cabeza que se enredaban formando rastas. Era un Melendi en potencia. Necesitábamos una peluquería urgentemente.

Varias personas, entre ellas una buena amiga, nos habían hablado bien de una cadena de peluquerías infantiles, Fashion Kids. Así que, allá que nos fuimos, previa cita. Esto es importante. Si no coges cita vía teléfono, olvídate.

El sitio está muy bien: todo pensado para los peques. Pueden esperar su turno en un rinconcito lleno de juguetes y libros; las sillas donde se sientan para cortarse el pelo son aviones o coches; tienen a su disposición una tele donde ver sus dibujos preferidos para que se estén quietecitos… Y, lo más importante, el personal cuenta con experiencia en esto de cortar el pelo a niños, que es lo más importante.

Ni qué decir tiene que a Pegotito de nada le sirvieron las sillas coche avión o La Casa de Mickey Mouse que se proyectaba en su tele. Montó un cisco de campeonato cuando la subimos a su silla y tratamos de ponerle su “camisa para los pelos”. El sufrimiento duró solo diez minutos, afortunadamente. Y el resultado, perfecto. Menuda maestría (y paciencia) tuvo la peluquera. 😉

¿Y el precio?, os preguntaréis… ¿Os han clavado? Bueno, ni fu ni fa. Es cierto que 12,50€ en 10 minutos nos sale a 1,25€ el minuto. El minuto de oro, podríamos llamarle. Pero dado que no voy a cortarle el pelo todos los meses y que el resultado y la experiencia de la peluquera fueron realmente buenos, no me parece demasiado caro.

Además, nos hicimos del Club Fashion Kids, para optar a descuentos en cortes de pelo. Así que, la apuntamos como la pelu de Pegotito. 😉

¿A qué edad les cortasteis el pelo a vuestros peques? ¿Qué tal la experiencia?