Dolores de parto

La eterna pregunta… ¿Duele mucho? ¡Que si duele! ¡Aggggg! No quiero aguarle la fiesta a las futuras mamis que me estén leyendo, pero las contracciones de parto duelen de cojones pelotas. Y hasta aquí puedo leer, porque cuando mis fuerzas comenzaban a flaquear me encomendé a Santa Epidural y el expulsivo fue coser y cantar (¡olé, un pareado!).

Pero tranquilas, chicas. La naturaleza nos ha elegido porque estamos biológicamente preparadas. Y si yo, que era lo más blandengue sobre la faz de la tierra, que me mareaba cuando me hacían un análisis de sangre, he podido parir a mi hija, vosotras lo haréis sí o sí. 😉

Hablando de pelotas…, jeje, ¿creéis que nuestras partes contratantes, los padres de nuestras criaturas, nuestras medias naranjas, esposos, novios, amantes…, hombres en definitiva, aguantarían los dolores de las contracciones? Con lo quejicas que son a veces, no sé yo… Papá de Pegotito y resto de papás, lo digo con todo el cariño del mundo. Que nadie se me enfade. 😉

Veamos si los hombres que aparecen en los vídeos se quejan mucho cuando sienten en sus propias carnes un dolor similar al de las contracciones. Aunque durante mucho menos tiempo, todo hay que decirlo. 😉

Muchas gracias a Sra. Jumbo, de Mi refugio virtual, por darme la idea para este post y pasarme el enlace del primer vídeo. Eres un amor. ❤

Y vosotras, ¿qué pensáis? 😉

¡Mamá! ¿Has notado esa patadita?

Creo que me gusta ser mujer porque la naturaleza nos ha dado el don de la vida. Si no, me parece que nosotras lo tenemos todo bastante más jodido fastidiado. 😉

Me sigue pareciendo un milagro, dejando a un lado los tintes religiosos, que tengamos la posibilidad de gestar una vida dentro de nosotras. Y lo que es más, que seamos capaces de traerla al mundo, aun cuando las dificultades sean muchas y haya que sacar fuerzas de donde no las hay. ¡Para que luego digan que somos el sexo débil! 😛

Por eso doy fe de que a muchos hombres les encantaría sentir lo que nosotras sentimos durante el embarazo, aunque solo las cosas buenas, claro. Me refiero, por ejemplo, a las pataditas o puñetazos que nos pegan nuestros bebés cuando están en el mejor hotel del mundo: la tripa de mamá.

Animados por este deseo, la marca de pañales Huggies ideó hace algún tiempo un aparato que permitía a los futuros papás experimentar lo mismo que sentían sus parejas, embarazadas, cuando su futuro hijo se movía ahí adentro. Y parece que lo consiguieron. ¡Adelante, vídeo!

Sí, vale, ya sé que próximamente será el Día de la Madre, no del Padre, pero es que uno no puede ser sin el otro. Y, además, me viene al pelo para inaugurar mi nueva sección: vídeos chulos sobre paternidad.

Por cierto, ¿os ha gustado?