¡Feliz Día Internacional de la Mujer!

Día de la Mujer

Hoy no tenía pensado publicar post, pero no quería dejar pasar la oportunidad de desearos un Feliz Día Internacional de la Mujer. Lo de trabajadora me lo salto, porque ya lo somos por naturaleza: 24 horas al día, los 365 días del año.

Espero que lo paséis bien con vuestros peques, que os coman a besos y llenen vuestro día de sonrisas. Nosotras iremos a comer a un restaurante con papá. ¡Yuhuu! 🙂

Al final, ni nieve ni nievo

Tanto decir que iba a nevar, que nos preparáramos, bla, bla, bla, y al final ni nieve ni nievo (desde que soy mamá he empezado a hacer esto de cambiar la última vocal de las palabras. ¿Tú no?). Tan solo lluvia, y por la tarde. Por la mañana cielo blanco, triste, y un frío de pelotas. Tanto que hemos salido los tres a por el pan y a dar un mini paseo, forrados de ropa, y a Pegotito se le ha quedado la nariz roja. Pero eso sí, en cuanto ha visto la barra se ha puesto a señalarla y a emitir grititos, así que muy a mi pesar hemos tenido que darle un trozo. Y no porque no me guste darle pan, ¡al contrario! En casa comemos mucho. Sino porque se le han quedado las manos tiesas.

Me hacía ilusión que Pegotito hubiese visto la nieve. Habíamos pensado que, si nos levantábamos y estaba nevado, nos abrigaríamos y bajaríamos a la calle para que Pegoti alucinara y tocara la nieve con sus manitas. Habría puesto una cara de sorpresa que pone últimamente, haciendo una “o” con la boca. ¡Es súper divertido verla!

Así que por la tarde hemos estado en casa, jugando, haciendo tareas domésticas y yo con deberes del curso. Hace un rato reflexionaba con mi chico que él juega más con Pegoti que yo. No es que yo no juegue, ni mucho menos, pero digamos que tengo más cosas que hacer que él. Cuando llega el finde, como él está en casa, por las mañanas aprovecho para hacer cosas que entre semana es imposible: poner la lavadora, adecentar un poco la casa… Él también hace muchas cosas (no sé qué haríamos sin él), pero me entra como un síndrome de horror vacui aplicado al tiempo, o sea, no tener ni un minuto libre. Menos mal que él me dice que pare un poco, que me tome mi tiempo para no hacer nada, que descanse. Pero es que…, ¡tenemos tantas cosas que hacer siempre! 😦

Bueno, os dejo. Mañana a las 6:15 sonará el despertador. Ha llegado la hora de parar y descansar. 😉 ¡Buenas noches!

¡Mi primera seguidora! :)

¡Qué ilusión! ¡Tengo mi primera seguidora! 🙂

Os dejo un enlace a su poético blog: https://scritoradeletras.wordpress.com/

¡Muchas gracias!

Buscando ropa de la talla 15 meses

No sé si no he buscado lo suficiente, pero lo cierto es que no sé dónde puedo encontrar ropa de bebé de la talla 15 meses. En la mayoría de las tiendas (Carrefour, Kiabi, Benetton, H&M…), pasan de la talla 12 a la 18 (meses), así que Pegotito lleva los bodys justos porque si no le quedan desbocados.

Y digo yo… Si por lo general antes del año las tallas van de 3 en 3 (0 a 3, 3 a 6, 6 a 9…), ¿por qué esta sinrazón ahora? 😛

Si algún papá o mamá conoce alguna marca o tienda donde haya ropa de 15 meses, porfa, ¡que avise!

Vuelta al cole para todos

Y después de las Navidades… La vuelta al cole 😉

Papá a trabajar, Pegotito a la guarde y mamá a un curso de Community Management y Marketing Online.

Estoy aprovechando para escribir la entrada de hoy en el tren. Son las 14:22 y estoy volviendo a casa. Bueno, estoy yendo a casa de mis padres. Ellos han recogido a Pegotito de la guarde a las 13 y le han dado de comer. Espero llegar antes de que se duerma la siesta para poder darle de mamar (¡le gusta mucho dormirse al pecho!). En principio me esperarán, a no ser que esté muy cansada.

La verdad es que esta mañana cuando mi chico me ha despertado suavemente a las 6:15 porque ya era hora de levantarse, no me apetecía nada salir de la cama. A las 7 menos 10 se ha despertado Pegoti, y yo sin acabar de desayunar. ¡Nooooo! Y ha empezado la jornada: darle de comer, lavado y aspirado de nariz, cambio de pañal… Hemos salido de casa a las 8 camino a la guarde y he perdido el tren que tenía que coger 😦

Por eso no tenía grandes “expectativas” en la clase de hoy. Pero lo cierto es que ha ido bastante bien. Me he reído con algunos comentarios de mis compañeros y eso me ha animado. 🙂

Ahora estoy muerta de hambre y muy cansada. Me echaría una siesta, como mi Pegoti, pero supongo que no podré dormir hasta esta noche, después de juegos, baños, cenas, preparar las próximas lecciones del curso… ¡Quedan taaaaantas horas! En fin… Como diría Mercury, ¡show must go on!

Que paséis una buena tarde. ¡Hasta mañana!

Pegotito no es celíaca

Hace unas semanas le hicieron un análisis de sangre a Pegoti. Lo cierto es que no era la primera vez. Cuando estuvo ingresada en neonatos al nacer le hacían con bastante frecuencia para controlar los niveles de glucosa y bilirrubina y lo sorprendente es que no lloraba. Pero esta última vez lloró de lo lindo…

El pediatra quería descartar una posible intolerancia al gluten (en mi familia hay 2 personas celíacas) por el “bajo” peso de Pegoti, así que no hubo más remedio que pincharla.

Los resultados han dado negativo. Pegoti no tiene antígenos de celiaquía, así que puede seguir tomando todo el pan que quiera que, por cierto, ¡le encanta! 🙂 ¡Bieeeen!

¡15 meses ya!

Mi Pegotito ha cumplido hoy 15 meses. Ya sé que es un tópico pero… ¡Cómo pasa el tiempo!

El día 9 de cada mes recuerdo cómo fue el momentazo de dar a luz. Quizá haya quien me llame loca, pero me pareció un momento tan maravilloso, tan especial, tan increíble… Sí, fue un parto rápido (8 horas de dilatación y solo 15 minutos de expulsivo) y la epidural ayudó, no lo voy a negar, pero es que parir a mi hija es lo más alucinante que me ha pasado en la vida. Y cuando vi sus ojitos mirándome, piel contra piel, fui consciente de que esa personita era lo más hermoso que podría haber nunca y que daría mi vida por ella.

La verdad es que echo de menos, aunque solo en parte, esos primeros meses en los que todo era tan nuevo. Recuerdo la primera vez que tuvo hipo: “Joder, ¿qué hacemos? :O ?”. O cuando dormíamos unas 4 horas en toda la noche, a intervalos de hora y media y decíamos: “¡Nos vamos a morir!” XD XD

Soy consciente de que cada etapa tiene sus cosas y hay que vivirla intensamente, sin desear que pase el tiempo. Porque después hasta las situaciones más incómodas se echan de menos.

Gracias, Pegoti, por haberme enseñado tanto en estos 15 meses, y por permitirme seguir haciéndolo. 🙂