Visitando Las Médulas (I)

Como os contaba en mi post anterior, hace cerca de un mes (¡un mes ya!) decidimos darnos el “sí, quiero”, o el “sí, consiento”, pues la nuestra fue una boda civil.

Tuvimos luna de miel, aunque un poco distinta a lo que suele ser lo habitual. Nos fuimos los 3 de viaje y a un destino no muy exótico pero que para nosotros, pareja amante del monte y del norte, resultaba perfecto y teníamos muchas ganas de conocer: Las Médulas, en León, comarca de El Bierzo. Jesús Calleja estaría orgulloso de nosotros. 😉

Así que unos días después del casamiento, pusimos rumbo a tierras leonesas. Llegamos al pueblo de Las Médulas en mitad de una ciclogénesis que barrió la Península Ibérica durante un par de jornadas y que nos hizo estar metidos en casa durante casi 48 horas. Era poner un pie fuera y empezar a jarrear como si no hubiera un mañana. Parecía que estuviéramos viviendo el diluvio universal. Y eso, unido a la niebla que casi no dejaba ver las montañas, nos hacia preguntarnos: “¿Qué leches estamos haciendo aquí”? Menos mal que después de la tormenta siempre llega la calma. Y entonces comenzamos de verdad a saborear el viaje. Un viaje que nos supo a moras, castañas, embutidos y con un gran regustillo a historia, mucha historia. 😉

Además de ser un pueblo tranquilo y acogedor, aunque a veces alborotado por un montón de turistas que se acercan a recorrerlo y perderse por sus parajes entre montañas, Las Médulas, declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1997 por la UNESCO, son los restos de la mayor mina de oro a cielo abierto de la que se tiene constancia explotada por los romanos durante doscientos años, entre los siglos I y III.

Y digo restos porque lo que vieron nuestros ojos y pueden contemplar ahora los vuestros son los testigos de la montaña maciza que había y que fue reventada empleando la técnica de la ruina montium, consistente en deshacerla mediante la excavación de galerías internas por las que hacían discurrir gran cantidad de agua a gran velocidad.

Las Médulas. Diario de una mami

Las Médulas. Diario de una mami

El agua era transportada hasta el lugar a través de canales construidos ad profeso por los trabajadores de la mina (esclavos o no, ahí está el dilema) y almacenada en depósitos para, después, proceder a penetrar por el interior de la montaña dispuesta a hacerla estallar en pedazos.

Las Médulas. Diario de una mami.

¡Mirad! Un resto de una de las galerías excavadas para reventar la montaña.

Los cantos grandes se desechaban en montones llamados murias, que aún hoy pueden encontrarse, cubiertos de musgo, si se realiza alguna de las rutas de senderismo por la zona (muy recomendables las de La Cuevona y La Encantada para contemplar las montañas rojizas, perderse entre castaños centenarios y comer moras). El resto de materiales se lavaban en canales de madera denominados agogas y se filtraban utilizando ramas de brezo para retener las preciadas pepitas y así mantener el sistema monetario creado por el emperador Augusto. Porque parece ser que esta fue la razón de ser de la mina, una mina enorme pero poco rentable.

Castaño en Las Médulas. Diario de una mam

Mirad qué castaño tan hermoso. Si vais por allí, no dudéis en pedir tarta de castañas en algún restaurante. 😉

Interesante, ¿verdad? 😉 No lo serán menos los siguientes posts, donde os contaré qué otros encantos descubrimos en el pueblo de Las Médulas, así como lugares próximos que merece mucho la pena visitar. Porque Las Médulas resultó ser un lugar estratégico para adentrarnos un poco más en El Bierzo. Y eso que solo fuimos una semana… Sin duda, Castilla y León es vida. 😉

13 comentarios en “Visitando Las Médulas (I)

  1. Es un viaje que tengo pendiente. Cuando vivía en Galicia pasaba a menudo con el coche muy cerquita pero por unas cosas u otras, nunca paraba y siempre me decía: ‘El próximo día, Hobbita, el próximo día seguro que llegas más descansada y puedes hacer una paradita’. Sin embargo ese día no llegó nunca y ya no vivo cerca xDDDD. Así que ahora me tocará planificar bien el viaje y verlo con casa rural y turismo de pueblos incluida, jiji.

    Un abrazo 🙂

    Le gusta a 1 persona

  2. Precisamenge el domingo estaba el programa de Calleja en Las Médulas jjj. Mira que quise verlo, pero fue misión imposible. Mis padres han estado allí varias veces y hablan maravillas de todo aquello. El paisaje es impresionante y la gastronomía acompaña 😉

    Un abrazo!

    Le gusta a 1 persona

  3. Aysss la familia de Almadepapi es de cerquita de allí y llevo seis años oyendo ” te voy a llevar”. Me has puesto los dientes largos con las fotos, con lo q me gusta a mi una caminata por la naturaleza!! Q luna de miel tan original!! Un besote!!

    Le gusta a 1 persona

  4. Pingback: Visitando Las Médulas (II) | Diario de una mami

  5. Pingback: Visitando Las Médulas (III) | Diario de una mami

Seguro que tienes algo que decir. ¡Adelante!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s