Una boda de tres

Boda de tres

No es muy habitual que un niño asista a la boda de sus padres. Lo más corriente, ni mejor, ni peor, ni bien, ni mal, es que los padres se casen antes de concebir a sus hijos y que estos vayan llegando al mundo tiempo después, cuando la pareja lo decida, o no, porque esto del embarazo no siempre ocurre cuando queremos.

Sin embargo, he de confesar que Pegotito fue la encargada de acercarnos las alianzas hace unos días. Sí, ya soy mujer casada. 😉 Por ese y otros motivos, llevo un poco desconectada del blog, aunque os he leído a la mayoría.

Fue un acto sencillo y muy, muy, corto. Es lo que tienen las bodas civiles: en diez minutos está todo el pescado vendido, así que si llegas tarde te lo pierdes, como les pasó a algunos invitados. ¡Mira que avisamos! 😉

No hubo vestido blanco, ni algo azul, ni prestado. También faltó el ramo, el arroz y el velo.

En contrapartida, me casé con un vestido rojo que el papá de Pegotito me regaló años atrás, cuando ni siquiera estaba en nuestros planes convertirnos en padres; como pendientes y colgante escogí unas conchitas, recuerdo de nuestra época de peregrinos. Y como dama de honor elegimos a lo más importante de nuestras vidas: nuestra hija.

Además, quisimos que nos acompañaran en este día las personas más cercanas, con las que compartimos los buenos y los malos momentos. Estaban los justos, no hubo cabida para los compromisos, aunque echamos de menos ciertas caras. 😦

Y, pese a todo, fue emocionante, os lo aseguro. Yo al menos lo viví así. Lo mejor es que al día siguiente nada había cambiado: tuvimos que preparar comida y poner lavadoras. Pero ahora lo hacíamos con una alianza en el dedo anular de la mano derecha. Confieso que resulta un poco extraño, pero nos gusta. 😉

¿Hubo viaje de novios? Sí, pero nos quedamos en tierra patria. Hay paraísos por descubrir más cerca de lo que imaginas. 😉

Continuará…

27 comentarios en “Una boda de tres

  1. Enhorabuena!!! Nosotros a este paso nos casamos también con churumbel porque anda que no se está demorando el registro! Pero bueno, si al final tiene que ser así, será. Tampoco vamos a hacer parafernalia. Al registro vendrán sus padres y los míos y luego nos los llevaremos a comer algo por ahí :).

    Un abrazo 🙂

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  2. Enhorabuena! ¿Verdad que no cambia nada? Así me gustan a mí las bodas :). La nuestra fue del estilo. No tenemos ni anillos de casados, con eso te lo digo tó.
    Si lo mejor es que Pegotito fuera la dama de honor. Y qué gran honor estar presente en la boda de sus padres.
    Ya nos contarás ese viaje (si quieres).

    Un abrazo!

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    • Nosotros dudamos en lo de comprar las alianzas, pero al final dijimos que sí, jiji.
      Claro que os contaré el viaje. A ver si saco un hueco, que últimamente es complicado. Pegotito se duerme muy tarde y solo quiere hacerlo en nuestra cama y acompañada por mí. Agggg….

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  3. Felicitaciones!!! Mi hija también estuvo primero que nuestra boda. Y aunque no es lo correctoco como mencionas, puedo decirte que me daba mucha felicidad tenerla allí con nosotros. Te deseo muchos años de felicidad y muchas bendiciones en tu matrimonio. Un abrazo.

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  4. Pingback: Visitando Las Médulas (I) | Diario de una mami

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