10 mitos sobre los bebés que siempre nos contaron

Falsos mitos sobre los bebés

No falla: es tener un hijo y que todo el mundo comience a contarte cosas sobre los bebés. Y cuando digo todo el mundo quiero decir todo el mundo. Comenzando por tu madre, obviamente (gracias mamá por ayudarme, aunque no sabes que este blog existe), hasta el charcutero, el frutero o tu vecina del quinto, la que vive en el ático y a la que odias admiras por su simpatía 😉

Cosas que, en muchos de los casos no son más que mitos. Y es que, amigas (y algún amigo que sé que está al otro lado de la pantalla), el mundo materno-infantil tiene su propia mitología.

Así que hoy me he propuesto hacer una recopilación de…

10 mitos sobre los bebés que siempre nos contaron

Se pasan el día durmiendo. ¿Quién no ha escuchado alguna vez la frase “dormir como un bebé“? Pues el que la formuló no tenía ni idea de la perla que estaba lanzando por su boca. Porque eso de que duermen cual marmotas, depende. Depende de cómo te salga el churumbel, mayormente. Porque hay niños que sí, que duermen como benditos en cualquier circunstancia y situación. Pero otros que con sus microsiestas de 15 minutos de día y de noche tienen bastante, para desesperación de sus padres.

Les encanta dormir en la cuna. Esto…, por favor, que levante la mano la madre o el padre que no ha querido cortarse las venas cada vez que su hijo se quedaba dormido en brazos, le tumbaba en su cuna, minicuna, moisés o cochecito y ¡zas! El pequeño abría los ojos como platos como diciendo: “Ni se te ocurra soltarme ahí”. Bauticé el extraño fenómeno como “síndrome de la cuna de pinchos“, y resulta que hay quien lo llama así. ¡Qué cosas!

Lo probé todo. Llegué hasta a acostar a mi hija sobre una camiseta mía que deposité a modo de sábana bajera en su moisés para que reconociera mi olor. Y no había forma. Lo del Dou-Dou tampoco funcionó, por más que durmiera pegado a él para impregnarle mi olor y que ella no se sintiera sola cuando descansaba.

Por no hablar de las rejas de la cuna. ¿Te gustaría a ti dormir rodeado de barrotes, como en una cárcel? Pues a ellos parece que tampoco. 😉

Es mejor no cogerlos mucho porque se acostumbran pronto a los brazos. Yo más bien diría que nacen acostumbrados. 😉 Se han pasado cerca de 40 semanas en la tripa de mamá, durmiendo cuando ella se movía, despertándose por la noche a modo de protesta (¡quiero más movimiento!) cuando se tumbaba y es lógico que quieran estar en brazos.  ¿Por qué no cogerlos si reclaman cariño? Llegará el día en el que no quieran estar cerca de nosotros, así que…, ¡aprovechemos!

No le metas en tu cama o no podrás echarle. El colecho, el gran vilipendiado. 😉 ¿Te imaginas a una persona con 15 años durmiendo pegada a su madre? No, ¿verdad? Entonces, no tengas miedo de dormir con tu bebé si es necesario. En ocasiones es la única forma de que pueda descansar toda la familia. Y, además, no le vais a aplastar, lo que nos lleva al siguiente punto…

Cuidado si dormís con él, no le vayáis a aplastar. Doy fe de que no pasa. Cuando duermes con tu bebé desarrollas un sexto sentido que te impide moverte demasiado para no aplastarle. ¿Y el padre? Dicen que también, pero si tienes alguna duda, siempre podéis recurrir a que duerma a un lado tuyo en lugar de situarle entre ambos, poniendo una barrera de cama o una cuna de colecho para que él tenga su espacio aunque esté pegadito a ti. Porque como ya expliqué en este post, a veces colechar no es lo más cómodo del mundo. 😉

Cómprale un chupete para que duerma mejor. Que no digo yo que no funcione, pero a ver si ahora el chupete va a ser la solución a todos los males. Parece que los niños han usado chupete desde que el mundo es mundo y que es imposible dormir sin él. Nada más lejos de la realidad.

A los niños les encantan los masajes después del baño. Con mi hija resultaba misión imposible, dados los berrinches que se cogía. No lo hubiera conseguido ni el mismísimo Tom Cruise. Y mira que no me faltó intención, que hasta nos apuntamos a un taller de masaje shantala para bebés, pero no pude dárselo entero ningún día. Así que lo dividía en trozos: hoy te masajeo las piernas, mañana los brazos, pasado las orejas. En fin, cada niño es un mundo. 😉

También les encanta el baño. ¡Y les relaja! O les pone como una moto, oiga. Quizá del sofoco que se cogen porque no les gusta nada que les pongas a remojo diariamente. Así que optamos por hacerlo día sí, día no. Al fin y al cabo los bebés que aún no gatean tampoco es que se ensucien mucho. Y cuando lo hacen por motivos escatológicos, se les limpia a conciencia.

Los bebés no sudan. Abrígale bien. ¿No sudan? ¿Seguro? ¡Discrepo! Tenemos la costumbre de pensar que siempre tienen frío. Será por aquello de que no se quejan, pero lo cierto es que sienten las bajas y las altas temperaturas como nosotros.

Si coge gusto al biberón ya no querrá mamar. Siempre he escuchado que un bebé que mama de su madre y al que se le da un biberón rechaza el pecho porque para él el acto de succionar le cuesta mucho más esfuerzo. No digo que no pase, solo apostillo que no siempre. Mi hija es un ejemplo de ello: estuvimos con lactancia mixta durante su primer mes de vida y llegó un día en el que no quiso abrir la boca cuando le introducía la tetina del biberón que le dábamos como suplemento después de mamar: prefería la teta de mamá. 😉

Y hasta aquí mi esfuerzo para echar por tierra estos 10 mitos sobre los bebés. ¿Añadirías alguno más a la lista?

20 comentarios en “10 mitos sobre los bebés que siempre nos contaron

  1. jajaja pues mira yo con uno tengo que discrepar. El primero, que aunque el mío despertaba varias veces de noche por la teta, es cierto que se pasaba todo el santo día durmiendo. Si con 1 año seguía haciendo 4 siestas al día y eso que se levanta a las 11-12. Lo de los masajes y el baño, coincido plenamente contigo. Al mío tampoco le gustaba y se ponía como una moto, así que eso de “bañito y a dormir” aquí es impensable. Lo del biberón también estoy contigo porque este nada mas nacer fue de bieron porque me puse nerviosa, no enganchaba y no supe darle teta. Estuvo la primera semana a base de biberones y luego teta y bibe 3 meses y a partir de entonces ya solo teta. Pero vamos, que pasó del bibe a la teta sin problema. Todos los demás..mas o menos igual, la cuna con pinchos, los brazos que no acostumbran, la salida de la cama totalmente voluntaria y sin traumas… etc etc

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  2. He oído la de dormir como un bebé, la de que se acostumbran a los brazos, lo de aplastarlos lo pienso yo mucho porque me muevo mucho, pero sé que yo no lo aplastaría porque estaría pendiente de él o ella y eso me causaría no dormir a gusto ni bien, ya que yo padezco de insomnio y tengo un sueño muy ligero. Lo de que el baño les relaja también lo había oído pero en adultos igual, es mejor bañarse antes de irte a dormir te quedas como nuevo, pues yo en esa frase también discrepo, cada persona es un mundo igual que los bebés. Yo aquí añadiría una que me suscita dudas y es que los chupetes hacen que los dientes luego salgan torcidos, eso se lo dijo el dentista a mi madre. No sé si será verdad jejejejeje

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  3. Esta entrada la podría haber escrito yo punto por punto, jajaja. Hasta cambiamos la hora del baño, y en vez de bañarle de noche, le bañamos después de la siesta y la gran sudada (eso de que no sudan jajaja). Lo de dormir… han pasado dos años, doooos, y aún no sé lo que es dormir 8 horas seguidas (¿pido mucho?).
    Genial todo lo que dices. Simplemente, amén, hermana jjjj
    Un abrazo.

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