Mi parto (II). Respirando, que es gerundio

Respiración durante el parto

Retomo la serie de relatos sobre mi parto que comencé la semana pasada.

Como contaba en el primer post, acababa de llegar al hospital y me encontraba diciendo en recepción otra vez la frasecita de “Hola. He roto aguas“.

Enseguida me pasaron a triaje, o en otras palabras, la sala donde te evalúan rápidamente y te derivan a la sección correspondiente, en mi caso ginecología. Yo no tenía mucho más que añadir, así que me despacharon con bastante celeridad, no fuera a ser que pariera allí mismo. Pero antes esperé a mi chico, que llegó en cinco minutos.

Me condujeron a una sala donde me formularon la pregunta más absurda del mundo mundial: “¿Estás segura de que has roto aguas?” Lo que dije: ““.

Lo que debería haber dicho:

“Pero por favor, ¿no ves cómo llevo los pantalones, que me van a comenzar a desteñir? ¡Pero si mi casa parece el Titanic! ¿Cómo no voy a estar segura?”.

Claro que, las palabras de la ginecóloga no se quedaron ahí. Tenía el día sembrado la chica: “Sabes que la niña es pequeñita, ¿no?“. Lo que dije: “Sí”.

Lo que debería haber dicho:

“No, no tengo ni idea. La verdad es que he pasado del embarazo, no sé ni de qué semana estoy. Gracias por los ánimos. Gracias por acojonarme más de lo que estoy porque voy a parir a un bebé prematuro“.

Pero claro, una es primeriza y hay ciertas cosas que te callas porque sí, porque te pillan sin experiencia y no sabes qué responder. Si hay próxima vez, esto no me pasa. 😉

Una vez me realizaron el primer tacto vaginal (1 centímetro de dilatación), continuó echando perlitas por esa boca que Dios le ha dado: “La niña tiene una mano colocada por delante de la cabeza. Si no la mueve de ahí, tendremos que hacerte una cesárea“. La cesárea me la iba a hacer yo misma del estrés que me estaba entrando a causa de este espécimen. ¡Por favor, sáquenme de aquí!

Me llevaron a la que sería mi casa durante las diez horas siguientes: la sala de dilataciónparitorio. Mi chico y yo nos miramos y nos dijimos con la mirada algo así como “Ha llegado el momento. No saldremos de esta sala si no es con nuestra hija“. Sonaba fuerte, aunque no hubo palabras.

El lugar no era tan horrible como me lo había imaginado. Tenía mi pelota de pilates, baño, armarito para los bártulos, agua… Un hotelito cinco estrellas con una cama grande articulada. Hasta el típico reloj enfrente, en el que vería pasar las horas como si de una película se tratara. Que digo yo que por qué no pondrán una tele, aunque sea de las de echar monedas. Así todo sería más entretenido, ¿no?

Enseguida llegó la que sería mi primera matrona (hubo un cambio de guardia sobre las 21 o 22 h). Yo aún no sentía ninguna contracción. Esto es maravilloso, pensaba. ¿Será así todo el rato? ¡Ilusa de mí! Comenzó el juego de pinchar a la parturienta por todo el brazo y por las manos para cogerme una vía. Esto de tener las venas finas es bastante desagradable. Ya me veía ahí, mareada, agonizando, ¡pero no! Mi aversión a la sangre y los pinchazos desaparecieron. Si ya digo yo que el parto ha cambiado mi vida… 😉

Acto seguido me enchufaron la oxitocina para acelerar un poco el proceso. Supongo que para que la peque naciera antes de las 12 horas de la rotura de bolsa y minimizar el riesgo de infecciones. O porque tenían prisa, no sé. ¿Por qué en esos momentos no se me ocurre preguntar? ¡Ah, sí! Porque era primeriza y estaba acojonadísima. Así que…, a tomar por saco mi Plan de Parto, que llevaba de la mano desde que entré al hospital.  Me debían de llamar “la loca del Plan de Parto”. Solo me faltaba pegármelo en la frente. ¿Para eso me paso dos semanas rellenándolo?

En un rato supe lo que era una contracción. Y comencé comenzamos a respirar y soplar como posesos. Mi chico, el maestro de ceremonias de la respiración, me dirigía como si fuera el director de una orquesta. Parecíamos un cuadro: yo botando en la pelota de pilates y él agitando los brazos para marcar el ritmo y masajeando mi espalda cuando el dolor se agudizaba. Mi frase mantra era “¡Dime cuando comienzan a remitir!” Yo no sé vosotras, pero mi monitor de contracciones parecía que iba a explotar: 70, 80, 90, 100, 120… La intensidad no paraba de subir.

La dilatación iba muy, muy lenta. ¡Ay, madre, que esto acaba en cesárea!, me decía a mí misma. A las 6 de la tarde tenía apenas 2 centímetros de dilatación. Siempre me he preguntado cómo calculan estas cosas. ¿Miden con una regla? 😉 Menos mal que por lo menos había comido bien. Porque una es de buen comer y le preocupan esas cosas. Y, además, no sabría cuándo iba a poder llenar de nuevo el estómago. Gajes del oficio. 😉

En un momento dado la matrona me preguntó si iba a querer la epidural un poco más adelante, para ir avisando al anestesista. Yo no sabía qué hacer. De momento iba aguantando bien el dolor. Pero claro, no sabía si esto iría a más o no. Y, por otro lado, también estaba el binomio tiempo-cansancio: a medida que las horas pasaban el agotamiento se iba haciendo más evidente. Y necesitaba llegar al expulsivo con todas las fuerzas del mundo. Así que…, tras escuchar los posibles efectos secundarios de la analgesia, one more time, y de preguntarle cientos de veces a la matrona “¿Esto suele ir bien, verdad?”, sobre las 9 y media de la noche, y con 3 centímetros de dilatación, me encomendé a Santa Epidural y crucé los dedos para que todo saliera bien.

¿Y salió? La respuesta tendrá que esperar… 😉

Continuará…

8 comentarios en “Mi parto (II). Respirando, que es gerundio

  1. Ainssss… Otro continuará. Yo te mato.
    La manía de tratarnos de locas por ser primerizas. A mi me riñeron por haber ido, me faltaban 11 días y me dijeron oye guapa tu sabes que para venir aquí tienes que tener contracciones cada dos minutos? Tu no estas de parto. Pues esta Guapa había parido a la hora y media sin tiempo ni de la epidural ni de que llegase el papá. Vamos, me dieron ganas de bajar con el niño a traje a decirle : mira, listaaaaa.
    Por cierto no se como será ahí, pero a mi me recomendaron que el plan de parto lo presentase en el hospital meses antes, doble copia. Luego el hospital te responde diciendo que tratarán de ceñirse a él siempre que la seguridad de ambos lo permita y bla bla. Así cuando vas a parir, ellos ya lo tienen con tu historial, pero por si acaso, llevas también la respuesta, donde te dan también el tuyo firmado. Yo tampoco sabía todo eso, lo leí en “el parto es nuestro” donde también niño alguno para imprimir y rellenar al gusto de cada una jeje.
    Seguiré esperando el final…

    Le gusta a 1 persona

  2. Vaya estrés de 35 semanas, ya os imagino!! Yo es que el plan de parto directamente me lo hizo el gine y firmé, que él vería lo más conveniente en cada momento venía a decir. Pero bueno, la verdad que era muy coherente el médico. Y ya sé que muchas van con el plan como el padrenuestro, pero sé por amigas y por experiencia que es papel mojado y más de una acabó de manera muy distinta. Y respeto la libertad de la mami, pero es que yo creo que la medicina es una carrera muy larga y con bastante exigencia como para llegar yo y con mi escuela foro internet decirles qué es mejor en cada momento… prefiero, eso sí, que me informen de todo y me vayan pidiendo permiso, pero sobre la marcha, no con un plan sin saber mil cosas que pueden pasar… aiissss con el continuará!!! muakkk

    Le gusta a 2 personas

    • Sí, yo también soy consciente de que el Plan de Parto se respetará siempre que sea posible, pero que lo que prima es la decisión del médico y que las circunstancias mandan en todo momento. Pero es que ni lo miraron.
      Muchas gracias por comentar. 🙂

      Me gusta

  3. Pingback: Mi parto (III). Lo bueno, si breve… | Diario de una mami

Seguro que tienes algo que decir. ¡Adelante!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s